Una sonrisa al viento al encontrar tu recuerdo
Tangible en el tiempo, de cuerpo perenne
Presente al suspiro de aliento sepulcral
Bañado de pétalos color azafrán
Intentando de nuevo ganar tiempo al olvido
Prodigio que hereda tu huella al mundo
Con pasos callados que resuenan al vacío
Inundando el entorno con tu existencia
Tantos momentos de brillo y de gozo
Que apagan las penas de gustos amargos
El pasado tiende a mutar con los años
En cada invocación su fulgor acrecenta
No calla el clamor siquiera ésta noche
Lamentos de una existencia privada de ti
Preparando atavíos que decoren tu efigie
Evocando aromas, sabores, risas y flores
Celebra la vida, alabando la muerte
Escupiendo en el rostro de la miseria
Dando la espalda a infausta idea
“Lo que por bien se ha ido, nunca regresa”
Que sirva éste día al menos de excusa
Para librar las almas de eterno descanso
Que deambulen jubilosas como en vida
Ante el altar, como en el andén de la memoria